Cada día, los administradores toman decisiones sin saber lo que ocurrirá en el futuro. Se ordena el inventario aunque nadie sabe como serán las ventas, se compra un nuevo equipo aunque nadie conozca la demanda de los productos y se realizan inversiones aunque nadie sabe cuales serán las utilidades.
Los administradores siempre tratan de reducir esta incertidumbre y de hacer mejores estimaciones de lo que sucederá en el futuro. El propósito principal de los pronósticos es lograr esos objetivos.


